martes, 19 de agosto de 2008

NACIONALES

Periódico el DIA. República Dominicana

Dayana Acosta

SANTO DOMINGO.- El adquirir un terreno o comprar una casa es una odisea para la clase media. El profesor de Urbanismo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, arquitecto Ángel Sosa, sostiene que las familias de menores ingresos tienen severas restricciones de acceso a viviendas dignas, a raíz de insuficientes capacidades de compra en comparación a sus precios.

“Los principales contenidos de una política de vivienda de interés social son proporcionar un acceso equitativo a hogares de menores ingresos a viviendas con estándares adecuados en cuanto a lotes de terreno, servicios básicos, superficies construidas, materiales y terminación”, explicó.

Según Sosa, las condiciones de pobreza y el funcionamiento del mercado legal de tierras definen las posibilidades que tiene la población de acceder a vivir en una determinada área urbana.

“En nuestro país se ha incrementado el hábitat en situaciones de ilegalidad, con una acentuada vulnerabilidad tanto jurídica como urbano ambiental”, dijo.

La situación de informalidad urbana se explica, de acuerdo al catedrático, por las condiciones macroeconómicas, como la falta de empleo, la baja salarial y el consecuente empobrecimiento de la población.

Además, el funcionamiento de los mercados de tierra urbana y vivienda, así como las políticas del Estado hacia ellos.

El presidente de la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi), Jaime González, planteó que el ritmo de la construcción de nuevas edificaciones ha disminuido.

La merma en el volumen de construcción se debe a varios factores, entre lo que citó: la crisis inmobiliaria de Estados Unidos, el alza de petróleo y de los insumos y la restricción a la liquidez de la economía, la que ha obligado a que suban las tasas de interés.

Dijo que para el año 2001 el déficit habitacional que tenía el país fue calculado en 600 mil unidades, lo que apunta a seguir subiendo, ya que el sector privado no produce más de 5,000 viviendas anualmente, cuando lo ideal sería construir unas 20 mil.

Edificios
Debido al acelerado crecimiento de la población, la construcción de viviendas está haciéndose de manera vertical, es decir, edificios de varios niveles, porque este tipo de edificación contribuye al ahorro de espacios ya que alberga a más familias.

En la provincia Santo Domingo 20 años atrás no era común ver altos edificios, pero hoy abundan. El inicial de una vivienda va de 1 millón a dos millones de pesos en adelante, sin contar el financiamiento.